Hoy te traemos el análisis de un videojuego de acción-aventura, sigilo y terror en 2.5D ideal para una tarde lluviosa de domingo: Ayasa: Shadows of Silence REVIEW. Sobrevive a un universo surrealista y perturbador entre la luz y la oscuridad. ¡Quédate a leer esta crítica para averiguar si merece la pena!

Ayasa: Shadows of Silence REVIEW 🥇 Sobrevive a un universo perturbador entre la luz y la oscuridad

En primer lugar, agradecer a PressEngine por proporcionar esta clave del juego para poder desarrollar el análisis que veréis hoy aquí. Ayasa: Shadows of Silence es un videojuego independiente de terror atmosférico, plataformas y puzles que se lanzó oficialmente en PlayStation 5 el 26 de octubre de 2026. Desarrollado por el estudio Aya Games, destaca por ofrecer una aventura poética y oscura completamente carente de diálogos o palabras, inspirándose fuertemente en el estilo visual y la atmósfera de obras como Inside, Limbo y Little Nightmare.

Una aventura entre la luz y la oscuridad

Sin duda es una de esas propuestas independientes que llaman la atención desde el primer momento por su personalidad visual. No estamos ante un videojuego de terror convencional, con armas, disparos o combates constantes, sino ante una aventura de plataformas 2.5D y exploración que apuesta por la inquietud, el simbolismo y la tensión ambiental.

Su propuesta recuerda inevitablemente a producciones como Little Nightmares, Bramble: The Mountain King
o INSIDE, aunque intenta construir una identidad propia mediante un universo surrealista, escenarios perturbadores y una historia que prescinde prácticamente de las explicaciones verbales. El resultado es una experiencia que tiene bastante potencial artístico, pero que también presenta algunos problemas de ejecución que conviene valorar.

Historia y narrativa: un mundo que ha perdido el equilibrio

La historia nos traslada al llamado Mundo Invertido, un universo que antiguamente mantenía un delicado equilibrio entre la luz y la oscuridad. Ese equilibrio dependía de Tas, el Absoluto, una entidad encargada de mantener la armonía entre las fuerzas del bien y del mal. Sin embargo, una guerra termina alterando ese orden y la oscuridad comienza a extenderse por los diferentes territorios.

En medio de ese desastre aparece Ayasa, una joven superviviente del mundo de la Esperanza. Tas consigue ponerla a salvo y le entrega los últimos fragmentos de su poder para que pueda emprender un viaje con un objetivo: recuperar la luz perdida y devolver el equilibrio a su mundo. Lo interesante es que la aventura no se limita a contar una historia de supervivencia. Cada territorio representa una faceta de la naturaleza humana.

Los seis territorios que tendremos que recorrer son:

  1. Fe (Faith): Un territorio asociado a la espiritualidad, la pureza y las creencias. Su estética juega con elementos luminosos y simbólicos.
  2. Esperanza (Hope): El hogar de Ayasa. Representa la posibilidad de reconstruir lo perdido y encontrar una salida incluso cuando todo parece condenado.
  3. Amor (Love): Un territorio originalmente cálido y lleno de vida, pero cuyo significado se ha deformado por la oscuridad.
  4. Avaricia (Greed): Una representación de la ambición desmedida y de cómo el deseo de acumular y poseer puede terminar destruyéndolo todo.
  5. Indiferencia (Indifference): Espacios grises, desolados y carentes de vitalidad. Una representación del abandono y la ausencia de empatía.
  6. Traición (Betrayal): Un territorio de engaños, laberintos y trampas donde la desconfianza se convierte en uno de los principales peligros.

La principal particularidad narrativa es que prácticamente no existen conversaciones tradicionales. No tenemos personajes explicándonos continuamente qué sucede ni largas secuencias de diálogo que nos conduzcan de la mano. La historia se construye mediante imágenes, acontecimientos, movimientos de los personajes, escenarios y música.

Esto tiene dos caras: Por un lado, permite que el jugador interprete lo que está viendo y saque sus propias conclusiones. Es una manera de narrar que puede resultar muy atractiva si disfrutas descubriendo historias a través del entorno. Por otro, puede provocar cierta desconexión. Hay situaciones cuyo significado no termina de quedar claro y algunos acontecimientos parecen más interesados en generar impacto visual que en construir una narración perfectamente comprensible.

También existen dos finales diferentes, relacionados con las decisiones y el comportamiento del jugador durante la aventura. Sin embargo, las consecuencias de nuestras elecciones no tienen tanta profundidad como cabría esperar. Una propuesta interesante, con simbolismo y personalidad, pero demasiado críptica en determinados momentos.

Jugabilidad: plataformas, exploración, sigilo y puzles

Este es probablemente el apartado más importante y también uno de los que más condicionan la experiencia. Ayasa combina diferentes mecánicas:

  • Plataformas y saltos
  • Exploración de escenarios
  • Resolución de puzles ambientales
  • Sigilo y ocultación
  • Persecuciones y huidas
  • Utilización de habilidades especiales.

No es un juego de acción directa. La protagonista no está diseñada para enfrentarse a los enemigos mediante combates convencionales. La supervivencia depende de observar el entorno, encontrar el camino adecuado y utilizar las herramientas disponibles.

Las habilidades especiales

A medida que avanzamos, Ayasa consigue poderes que permiten ampliar las posibilidades de exploración, aportando variedad y evitando que toda la aventura se limite a caminar y saltar.

  • Poder de la Luz: Permite iluminar determinadas zonas, revelar caminos ocultos y activar mecanismos. Es fundamental para descubrir elementos que de otra manera pasarían desapercibidos.
  • Poder del Espacio: Permite volverse invisible durante determinados momentos. Es especialmente útil para evitar a los enemigos y superar algunas situaciones de sigilo.
  • Poder del Flujo: Permite manipular el tiempo y rebobinar determinados acontecimientos, aportando posibilidades adicionales para superar obstáculos y resolver situaciones.

El problema de los controles

Aquí encontramos uno de los principales inconvenientes del videojuego. Los movimientos no siempre tienen la precisión que necesita un plataformas de estas características. Se han señalado retrasos en la respuesta de los controles, saltos poco precisos, movimientos algo flotantes y problemas con las colisiones.

Esto resulta especialmente molesto cuando tenemos que superar plataformas estrechas, calcular distancias o escapar de un enemigo. Hay una diferencia importante entre morir porque hemos calculado mal un salto y morir porque el personaje no ha respondido correctamente. En determinadas situaciones, Ayasa puede generar esa segunda sensación.

También hay problemas con la cámara, que utiliza diferentes perspectivas cinematográficas. Aunque visualmente queda muy bien, en ocasiones dificulta calcular la profundidad y la posición exacta de la protagonista. Es una lástima porque la combinación de habilidades, exploración y puzles tiene una base bastante interesante.

Los puzles

Los rompecabezas están principalmente integrados en el escenario. Tendremos que desplazar objetos, activar mecanismos, descubrir caminos y utilizar las habilidades de Ayasa para avanzar. No son puzles especialmente complejos, pero sí contribuyen a que el jugador tenga que prestar atención a lo que sucede a su alrededor.

En general, son más satisfactorios que exigentes. El problema aparece cuando una solución aparentemente sencilla se complica por las imprecisiones de los controles o por la falta de claridad de determinadas interacciones. La idea funciona y tiene variedad, pero la ejecución necesita más precisión y pulido. Es el apartado que más perjudica al conjunto.

Ambientación: su principal virtud

Si hay algo que consigue destacar desde el primer momento es la ambientación. El mundo de Ayasa transmite una sensación constante de inquietud. No necesita recurrir continuamente a sustos repentinos para generar tensión: le basta con presentar escenarios extraños, figuras inquietantes, estructuras gigantescas y una sensación permanente de que algo no está bien.

Su dirección artística bebe de influencias muy reconocibles, como el universo de Tim Burton, el surrealismo oscuro y determinadas obras de fantasía y animación de corte más experimental.

Encontramos escenarios que parecen sacados de una pesadilla, bosques siniestros, construcciones abandonadas y paisajes que transmiten una sensación de decadencia.

Cada territorio tiene una personalidad

La iluminación también desempeña un papel fundamental. La contraposición entre luz y oscuridad no es solamente estética, sino que forma parte de la propia identidad jugable.

Lo mejor es que los seis territorios no pretenden transmitir exactamente las mismas sensaciones. Cada uno tiene una personalidad relacionada con el concepto que representa. La ambientación consigue que tengamos curiosidad por descubrir qué nos espera en la siguiente zona. Uno de los grandes motivos para jugarlo (para nosotros es de notable alto, casi sobresaliente en éste apartado). Tiene identidad propia y consigue generar sensaciones con bastante facilidad.

Gráficos y apartado artístico

Conviene diferenciar dos conceptos: calidad gráfica y dirección artística. Técnicamente, Ayasa no es un videojuego que pretenda competir con las grandes producciones de PlayStation 5. Lógicamente su presupuesto y planteamiento son mucho más modestos. No encontraremos modelados hiperrealistas, escenarios con un nivel de detalle extraordinario ni efectos visuales especialmente avanzados.
Sin embargo, tiene algo que en ocasiones resulta incluso más importante: personalidad visual. El diseño de los escenarios, la composición de las imágenes, el tratamiento de las sombras y la utilización de los colores consiguen construir una estética bastante reconocible.

La perspectiva 2.5D también ayuda a crear profundidad. Aunque la acción se desarrolla principalmente en desplazamiento lateral, los escenarios tienen diferentes planos y perspectivas que aportan una sensación cinematográfica. Por tanto, no lo consideraría un juego visualmente espectacular en términos tecnológicos, pero sí bastante atractivo desde el punto de vista artístico.

Banda sonora y apartado sonoro

La música tiene una responsabilidad importante en un videojuego que prácticamente no utiliza diálogos. La banda sonora acompaña la exploración y ayuda a establecer el tono emocional de cada situación. Predominan composiciones atmosféricas, pasajes melancólicos y momentos musicales que contribuyen a generar inquietud.

El piano tiene especial protagonismo en determinadas secuencias, aportando una sensación de tristeza y misterio que encaja bastante bien con la historia. También es importante el sonido ambiental. Los ruidos de los escenarios, los movimientos de las criaturas y los efectos relacionados con las diferentes habilidades ayudan a reforzar la sensación de estar recorriendo un mundo peligroso.

No obstante, el apartado sonoro no está completamente conseguido. Se han señalado transiciones musicales demasiado bruscas, momentos en los que los efectos desaparecen y cierta irregularidad en la reproducción de determinados sonidos. Además, la ausencia de diálogos hace que la música tenga todavía más peso. Cuando no funciona correctamente, la experiencia pierde parte de su capacidad de inmersión. Una buena base musical que podría haber brillado todavía más con una implementación técnica más consistente.

Enemigos y criaturas

Los enemigos son una parte fundamental de la sensación de peligro. Su diseño apuesta por criaturas grotescas, figuras desproporcionadas y seres que parecen formar parte de las pesadillas que representan los diferentes territorios.
No estamos ante un juego en el que vayamos a enfrentarnos a decenas de enemigos mediante un sistema de combate. La mayoría de amenazas están diseñadas para que las evitemos, nos escondamos o encontremos una manera de escapar. Esto hace que los encuentros tengan una naturaleza diferente a la de otros videojuegos de terror (una mecánica similar a juegos ya vistos como Little Nightmares).

El problema es que su comportamiento no siempre resulta convincente. Algunas patrullas pueden presentar reacciones impredecibles y determinadas persecuciones terminan dependiendo demasiado de la precisión del movimiento. También hay situaciones en las que el enemigo parece tener ventaja excesiva sobre Ayasa, convirtiendo una huida en algo bastante frustrante. Aun así, visualmente cumplen muy bien su función. Tienen una presencia visual excelente, pero necesitan mayor consistencia en su comportamiento.

Terror, tensión y sensación de peligro

Aunque se comercializa dentro del género de terror, conviene aclarar que Ayasa no es un survival horror tradicional. No debemos esperar una experiencia similar a Resident Evil, Silent Hill o Amnesia. Su terror es mucho más ambiental y psicológico. La inquietud nace de los escenarios, las criaturas, la oscuridad y la incertidumbre sobre lo que puede aparecer en la siguiente zona.

Tampoco basa toda su experiencia en los sustos repentinos. En realidad, funciona más como una aventura oscura con elementos de terror que como un videojuego centrado exclusivamente en asustar. Las secuencias de sigilo y persecución aportan momentos de tensión, aunque no siempre están ejecutadas con la precisión necesaria. Con todo ello consideramos que es otro apartado de notable en éste juego.

Dificultad y curva de aprendizaje

La dificultad es bastante irregular. Los puzles, por regla general, no son especialmente complicados. El desafío consiste principalmente en observar los escenarios, descubrir qué elementos podemos utilizar y comprender cómo funcionan las habilidades. Sin embargo, los saltos y determinadas secuencias de sigilo pueden resultar más difíciles de lo que deberían.

Esto es importante: no toda la dificultad de Ayasa procede de un diseño intencionadamente exigente. Una parte puede venir de las imprecisiones de movimiento, la cámara o los problemas de colisión. No es un videojuego que requiera grandes habilidades de combate ni conocimientos avanzados de plataformas. Su dificultad general es moderada, pero puede tener picos de frustración.

Duración y rejugabilidad

Éste es otro de esos apartados que quizás sea flojo, ya que últimamente por responsabilidades y trabajo nos gustan los juegos cortos, directos. Pero aquí (y por el precio que ahora veremos) quizás se han pasado de corto, ya que la duración estimada de la primera partida ronda entre 1.5 y 3 horas. Obviamente dependiendo de la habilidad del jugador, las exploraciones y los problemas que pueda encontrar durante la partida.

Por lo que uno de los aspectos que más hay que tener en cuenta antes de comprarlo es dicha duración (relación precio-horas de juego…). Ayasa es un videojuego bastante corto aunque al menos tenemos dos finales diferentes. Es una duración reducida incluso para un título independiente, pero la existencia de dos finales aporta cierto incentivo para volver a jugar, aunque tampoco transforma radicalmente la experiencia.

No estamos ante un juego con grandes cantidades de contenido secundario, misiones adicionales o una extensa progresión de personaje. Su principal atractivo es vivir la aventura, descubrir sus territorios y completar su historia. Es una experiencia breve que podría funcionar perfectamente como aventura de una tarde, pero su duración juega en contra de su relación calidad-precio (actualmente).

Apartado técnico y rendimiento en PS5

Este apartado merece especial atención, ya que el lanzamiento en PC de Ayasa estuvo acompañado de diferentes problemas técnicos. Posteriormente, el estudio ha trabajado en corregir errores y mejorar la experiencia. La versión de consolas incorpora mejoras respecto a las primeras versiones, aunque en la edición de PS5 aquí analizada seguimos teniendo algunos problemas de funcionamiento.

Entre los inconvenientes encontramos:

  • Problemas de colisión con determinados elementos
  • Saltos que no siempre responden correctamente
  • Fallos en animaciones y comportamientos de criaturas
  • Problemas puntuales de carga
  • Perspectivas de cámara poco favorables
  • Tirones y defectos de imagen
  • Situaciones en las que es necesario repetir una sección por un fallo técnico

Es importante no confundir los problemas de las primeras versiones de PC con el estado actual de la edición de PS5. La versión de consolas ha recibido trabajo de optimización, pero eso no significa que todos los problemas hayan desaparecido. Tampoco todos los jugadores estamos experimentando los mismos errores. Es uno de los apartado que necesita mejorar mediante actualizaciones (y esperemos que así sea para subir nota, porque nos gusta mucho).

Controles, interfaz y accesibilidad

La interfaz de Ayasa es bastante sencilla. No pretende ofrecer una gran cantidad de menús ni sistemas complejos de progresión. Esto encaja con su planteamiento: el jugador debe centrarse en el escenario, la exploración y las situaciones que se presentan.

El problema vuelve a estar en la respuesta de los controles. En un plataformas, la precisión es fundamental y cualquier pequeño retraso puede afectar directamente a la experiencia. En cuanto a accesibilidad, la ficha de PlayStation recoge tres funciones:

  • Texto nítido en menús y HUD
  • Controles independientes de volumen para el audio
  • Recordatorios de los controles durante la partida

Ayasa: Shadows of Silence REVIEW

Precio y relación calidad-precio

Tenemos una oferta limitada en PS5 hasta el 9 de noviembre de 2026 con un 20% de descuento para usuarios PS Plus, quedándose en un atractivo 15,99€. Aunque el precio habitual es de 19.99 €, que personalmente me genera bastantes dudas si tenemos en cuenta la duración y el precio de sus «competidores». En XBOX lo tenemos ya directamente por ese precio: 15.99 euros. En Steam salió mucho antes, con valoraciones muy positivas, donde tenemos una interesante versión Deluxe por 20€.

Por 19,99€, estamos ante una aventura de aproximadamente 1.5 – 3 horas, con dos finales y una serie de problemas técnicos que pueden afectar a la experiencia. No es necesariamente un precio desorbitado para un videojuego independiente con una propuesta artística interesante, pero sí considero que el contenido ofrecido debería estar mejor pulido para justificarlo. Sino dejar los 15€ como precio fijo e incluso hacer alguna promoción por 9.99€ sería lo más recomendable. Porque es un buen juego pero en el género en concreto tenemos productos con el doble de duración y menos problemas técnicos por el mismo precio.

Ayasa: Shadows of Silence REVIEW

CONCLUSIONES FINALES

Ayasa: Shadows of Silence es un videojuego que transmite una sensación bastante particular: tiene una identidad artística que merece la pena descubrir, pero no consigue trasladar todas sus buenas ideas a una experiencia jugable igual de satisfactoria. El diseño de los seis territorios y su universo, la representación de los diferentes conceptos humanos, la utilización de la luz y la oscuridad y sus criaturas grotescas consiguen construir un mundo que invita a seguir avanzando. También me parece acertada la decisión de contar la historia sin recurrir constantemente a diálogos. Es una apuesta arriesgada, pero encaja con la naturaleza surrealista de la aventura.

La banda sonora acompaña muy bien esa intención y consigue reforzar algunos de los momentos más interesantes. Aunque los controles, la precisión de los saltos, determinados comportamientos de los enemigos y los problemas técnicos hacen que una experiencia que debería resultar inmersiva pueda convertirse en algo frustrante.

Hay otro inconveniente importante: su duración. Ya que completar la aventura te puede llevar apenas un par de horas o incluso menos si vas directo. Para un videojuego de estas características no es necesariamente algo negativo, pero cuando sumamos su escasa re-jugabilidad y sus problemas de ejecución, resulta más difícil justificar su precio oficial.

Si te gustan los videojuegos como Little Nightmares o aventuras de terror con fuerte carga artística y narrativa, Ayasa puede despertar tu curiosidad. Pero hay que entrar sabiendo que no ofrece el mismo nivel de acabado que ese referente. Es un título con buenas ideas que necesita todavía más trabajo para alcanzar el potencial que transmite su apartado artístico.

Un videojuego con una personalidad visual sobresaliente, una ambientación muy conseguida y una propuesta narrativa interesante. Lamentablemente, sus deficiencias jugables y técnicas junto con su escasa duración, le impiden alcanzar una valoración superior. Aún con todo ello desde TecnoLocura le otorgamos nuestra medalla de plata y nuestro sello de producto recomendado (siempre que lo encuentres por 15€ o así).

Lo mejor

Lo peor

  • Una ambientación oscura y muy personal
  • Controles y saltos que necesitan más precisión
  • Una ambientación oscura y muy personal
  • Problemas técnicos que rompen la inmersión
  • Una historia simbólica que invita a interpretar
  • Una inteligencia artificial irregular
  • Una banda sonora que refuerza la atmósfera
  • IA mejorable
  • Un diseño de criaturas realmente inquietante
  • Una duración bastante reducida
  • Tener más de un final
  • Una relación calidad-precio mejorable
Fuente: AYA Games 
Únete a nuestro CANAL DE CHOLLOS

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.